De la planta al envase, y de vuelta a la tierra
Todo nuestro catálogo sale de materias vegetales o recicladas y vuelve al ciclo como compost. Estos son los cinco materiales con los que trabajamos y para qué sirve cada uno.
Bagazo de caña de azúcar
La fibra que sobra tras exprimir la caña. Se prensa en moldes y da envases rígidos, resistentes a la grasa y al calor — aptos para microondas.
Úsalo para menús para llevar, ensaladeras, platos, soperas.
PLA
Bioplástico transparente hecho de almidón vegetal. El aspecto del plástico de siempre, sin petróleo: ideal para frío y para que se vea el producto.
Úsalo para vasos de bebida fría, tapas, ensaladeras con tapa, cañitas.
Cartón y papel kraft
El caballo de batalla del take-away: ligero, imprimible con tu marca y compostable. Con o sin revestimiento vegetal según el uso.
Úsalo para vasos de café, cajas de pizza y burger, bolsas, papel de envolver.
Madera y bambú
Cubiertos y accesorios de madera de crecimiento rápido. Se compostan junto con los restos de comida — sin separar nada.
Úsalo para cubiertos, palitos de café, palas de helado, palillos.
Hoja de palma
Hojas caídas de la palma areca, lavadas y prensadas. Cada plato tiene su veta única — el material más noble para eventos y presentación.
Úsalo para platos y bandejas de presentación, catering, eventos.
Qué significa EN 13432 (y por qué importa)
«Biodegradable» lo dice cualquiera; EN 13432 lo certifica un laboratorio. La norma europea exige que el envase se desintegre en menos de 12 semanas y se biodegrade más del 90% en menos de 6 meses en compostaje industrial, sin metales pesados ni microplásticos residuales.
Si un envase nuestro lleva el sello, puedes decirle a tu cliente —y a una inspección— que es compostable de verdad.